Hoy en día mantener una buena higiene buco-dental es muy fácil, si se cuenta con los accesorios y técnicas de cepillado adecuados.
La técnica de cepillado debe ajustarse a la situación individual de cada persona. Sin embargo, muchos dentistas recomiendan la técnica de barrido, la cual consiste en sujetar el cepillo a un ángulo de 45º del margen gingival, sacudir un poco las cerdas y mover o girar el cepillo alejándolo del margen gingival hacia la corona de los dientes.
Para los espacios interproximales la mejor forma de limpiarlos es utilizando el hilo dental, y en aquellos casos donde el espacio es más amplio o abierto se recomienda un cepillo interproximal.
La limpieza de la lengua también juega un papel importante en la higiene bucal ya que la superficie de la misma supone un entorno ideal para las bacterias y en ella se forma rápidamente una densa capa de ellas. Puede dar lugar al mal aliento en especial, pero también puede distorsionar el sentido del gusto. Por ello se recomienda limpiarla luego del cepillado ya sea con el cepillo de dientes o con un limpiador de lengua.
Todos estos pasos en conjunto con las visitas al odontólogo cada 6 meses y el chequeo anual de rutina harán de nuestros dientes y encías los más saludables.