Existen varias clases de productos para usarse en el hogar. Pueden ser recetados por el dentista o comprados sin receta en la farmacia.
Soluciones blanqueadoras. Estos productos contienen peróxido(s), que blanquea(n) el esmalte de los dientes en sí. Estos productos normalmente dependen de por cientos de peróxido de carbamida como agente blanqueador. El peróxido de carbamida viene en diferentes concentraciones (10%, 16%, 22%).
Los blanqueadores con peróxido normalmente vienen en un gel que se coloca en un protector bucal. Los regímenes de uso varían. Algunos productos se usan dos veces al día por 2 semanas, y otros son para usarse por la noche durante 1 a 2 semanas. Si obtiene la solución blanqueadora de su dentista, él o ella le puede hacer un protector bucal a la medida que se ajuste a sus dientes con precisión. Al momento, solamente los gels de peróxido de carbamida al 10% para usarse en cubeta recetados por el dentista llevan el Sello de la ADA.
Usted debe también hablar con su dentista si algún efecto secundario se hace muy molesto. Por ejemplo, los dientes se pueden hacer sensibles durante el periodo cuando esté usando la solución blanqueadora. En muchos casos, esta sensibilidad es temporal y debe disminuir una vez haya terminado el tratamiento. Algunas personas también sufren de irritación en los tejidos blandos—por la cubeta que no ajusta correctamente o porque la solución puede haber entrado contacto con los tejidos. Si tiene alguna preocupación sobre estos efectos secundarios, debe discutirlos con su dentista.
Pastas de dientes. Todas las pastas de dientes ayudan a remover las manchas en la superficie por la acción de unos abrasivos suaves. Las pastas de dientes “Blanqueadoras” (Whitening) en el programa del Sello de Aceptación (Seal of Acceptance) de la Asociación Dental Americana tienen agentes químicos o pulidores especiales que proveen más eficacia al remover las manchas. Al contrario de los decolorantes, estos productos aceptados por la ADA no alteran el color intrínseco de los dientes.